
Cuando iniciamos el proyecto Tron Girls, no sabíamos que iba a haber una demanda tan grande de más coreografías de las Tron Girls. Poco después del primer espectáculo, llamado «Pretty Woman», creamos tres más a petición de nuestros clientes, pero aun así no era suficiente.
El impulso para crear otra coreografía totalmente nueva nos lo dio nuestro cliente de Chichester, en el Reino Unido. El cliente quería que interpretáramos tres coreografías durante la noche y sabíamos que se trataba de un evento increíble, con los mejores artistas, por lo que sentimos la obligación de aportar algo fresco e interesante.
Nuestra predicción resultó acertada, porque el evento llamado Goodwood Motor Circuit fue realmente espectacular. Se trataba de un Members’ Meeting del Goodwood Road & Race Club (GRRC). Ante todo, era una carrera histórica de nivel mundial y demostraciones a gran velocidad en pista. El programa de la noche consistió en actuaciones de todo tipo: increíbles bandas de música, hábiles acróbatas, interesantes artistas visuales y muchos más. Este era, literalmente, el mejor lugar para presentar nuestro nuevo espectáculo.

El nuevo espectáculo se llama Kashmir porque tiene un toque suave y oriental. Siempre que creamos una coreografía, necesitamos pensar en la diversidad y la originalidad de la idea, con el fin de aportar una sensación nueva a nuestro público cada vez que subimos al escenario. Sobre todo cuando actuamos en más de un espectáculo en una misma noche, porque nuestro público siempre espera alguna sorpresa y no queremos decepcionarlo.
Aquí puede disfrutar de un vídeo de nuestra nueva coreografía:
Siempre hay un poco de adrenalina al actuar en un espectáculo por primera vez. No se trata solo de recordar la coreografía, sino también de acostumbrarse a las transiciones en la oscuridad, algo que siempre resulta un poco complicado para nosotras porque el escenario siempre es diferente y solo tenemos unos pocos minutos de ensayo para revisar el escenario. Siempre necesitamos comprobar todo lo que podría ser peligroso y suponer una amenaza para nosotras al movernos, por ejemplo altavoces, estructuras del escenario, instalaciones LED o incluso cables: todo ello podría hacernos tropezar o podríamos golpearnos mal con ellos. En muy poco tiempo hay que memorizar rápidamente todo el espacio que nos rodea, para estar listas para el espectáculo más tarde.
Por suerte, interpretamos Kashmir sin ningún error y recibimos una enorme ovación, que es realmente la mejor recompensa para nosotras. Como guinda del pastel, en este evento nos esperaba una sorpresa más: los fuegos artificiales más grandes que hemos visto en nuestra vida. Creo que todas recordaremos este momento de gratitud durante mucho tiempo.

¿Quiere que su evento sea único? ¡No lo dude y reserve ya nuestro espectáculo!



